La soledad no tiene edad: envejecer acompañados y seguir formando parte
Cada 1 de octubre se celebra el Día Internacional de las Personas Mayores. En 2026, Naciones Unidas pone el foco en una realidad que está transformando nuestras sociedades: vivimos más años y tenemos el reto de conseguir que esos años sean también años de salud, autonomía, participación y dignidad.
El lema elegido para este año, “La era de la longevidad: replanteando los sistemas para vidas más largas”, nos invita a pensar no solo en cuánto vivimos, sino también en cómo queremos vivir esos años.
Porque vivir más es una buena noticia.
Pero también nos plantea nuevas preguntas: ¿cómo podemos seguir participando en nuestra comunidad?, ¿cómo mantener nuestros vínculos?, ¿cómo favorecer la autonomía?, ¿cómo evitar que más años de vida se conviertan en más años de soledad?
En Nadiesolo creemos que envejecer no significa dejar de formar parte.

La soledad no tiene edad, pero puede hacerse más presente al envejecer
La soledad no deseada puede aparecer en cualquier momento de la vida. Pero durante la vejez pueden producirse circunstancias que aumenten el riesgo de aislamiento: la pérdida de la pareja o de personas cercanas, problemas de salud, una menor movilidad, cambios en las rutinas o la reducción de las relaciones sociales.
Y hay algo importante que recordar: vivir solo no significa necesariamente sentirse solo. Del mismo modo, una persona puede estar rodeada de gente y experimentar soledad.
La soledad no deseada tiene que ver con la falta de relaciones significativas o con sentir que no contamos con la conexión y la compañía que necesitamos.
Por eso, cuando hablamos de soledad en las personas mayores, no hablamos simplemente de quién vive solo. Hablamos también de vínculos, participación y pertenencia.
Y tampoco deberíamos olvidar que las personas mayores no son únicamente personas que necesitan recibir cuidados. Son personas con mucho que aportar, decidir, aprender, compartir y ofrecer.
Ahí está una de las claves del envejecimiento activo.
Envejecer activamente también significa seguir participando
El envejecimiento activo no consiste solamente en mantenerse físicamente activo.
También significa conservar la autonomía, cuidar las relaciones, seguir aprendiendo, participar en la sociedad y encontrar nuevas formas de contribuir a la comunidad.
En Nadiesolo trabajamos esta idea a través de La Tercera No Es La Vencida, una iniciativa que fomenta el envejecimiento activo promoviendo la participación de las personas mayores en los programas de voluntariado.
Su objetivo es que las personas mayores puedan seguir participando y poniendo su experiencia y su tiempo al servicio de los demás.
Porque cuando una persona mayor se convierte en voluntaria, cambia también la mirada sobre el envejecimiento.
Deja de ser únicamente destinataria de ayuda para convertirse en protagonista, agente solidario y parte activa del cambio social.
Una persona mayor puede acompañar a otra persona mayor. Puede escuchar, conversar, compartir su experiencia, participar en actividades o poner sus capacidades al servicio de los demás.
Y al hacerlo puede descubrir también nuevas relaciones, aprendizajes y oportunidades para seguir participando.
Dar también es una forma de seguir formando parte.


Acompañar a una persona mayor es mucho más que hacerle compañía
En Nadiesolo acompañamos desde 1996 a personas mayores, vulnerables y/o dependientes en sus domicilios.
Las personas voluntarias dedican al menos dos horas a la semana al acompañamiento. En ese tiempo pueden compartir conversación, paseos, actividades de ocio o pequeñas gestiones. También ofrecen un importante apoyo y respiro al cuidador principal.
En 2025, el programa de Acompañamiento a Personas Mayores en Domicilio sumó 32.972 horas de voluntariado y llegó a más de 700 personas mayores en sus hogares.
Pero detrás de cada hora hay mucho más que una cifra.
Hay alguien que espera una visita.
Una conversación que se retoma la semana siguiente.
Un paseo que vuelve a formar parte de la rutina.
Una persona que sabe que alguien se acordará de ella.
Y también un cuidador que puede disponer de un pequeño espacio de respiro.
Acompañar es ayudar a mantener vínculos y participación.
En las residencias, acompañar también significa seguir conectados
Cuando una persona mayor vive en una residencia, sus necesidades de relación y compañía no desaparecen.
Las personas voluntarias de Nadiesolo colaboran con los profesionales de los centros, ofrecen una atención más individualizada y participan en actividades que ayudan a mantener a los residentes activos física y mentalmente.
En 2025, el voluntariado en residencias de Nadiesolo dedicó 17.348 horas de acompañamiento en 16 residencias de mayores.
Porque vivir en una residencia no significa dejar atrás la necesidad de conversar, compartir, reír, pasear, aprender o sentirse escuchado.
A veces, una visita puede convertirse en uno de los momentos más esperados de la semana.


El voluntariado tampoco tiene edad
Hay otra idea que queremos reivindicar este Día Internacional de las Personas Mayores: el voluntariado tampoco tiene edad.
Una persona joven puede acompañar a una persona mayor.
Una persona adulta puede dedicar parte de su tiempo a compartir una tarde.
Y una persona mayor puede convertirse en voluntaria y acompañar a otras personas.
Precisamente, La Tercera No Es La Vencida promueve la participación activa de las personas mayores en el voluntariado como una forma de favorecer su envejecimiento activo. El programa busca que las personas mayores sean protagonistas de la mejora de la vida de otras personas y de la suya propia.
Porque quizá una de las mejores formas de luchar contra la soledad sea crear más oportunidades para estar conectados con los demás y sentir que seguimos teniendo un papel que desempeñar.
Vivir más. Vivir mejor. Vivir acompañados.
El reto de la longevidad no consiste únicamente en añadir años a la vida.
Consiste en conseguir que esos años puedan vivirse con dignidad, autonomía, participación, relaciones y oportunidades.
Precisamente, Naciones Unidas señala que el aumento de la longevidad debe ir acompañado de condiciones que permitan que esos años adicionales se traduzcan en vidas saludables, productivas, dignas y equitativas. Naciones Unidas
Ese reto conecta directamente con el trabajo de Nadiesolo.
Acompañar a una persona mayor que vive sola.
Estar al lado de alguien que necesita recuperar sus relaciones.
Animar a una persona mayor a participar en una actividad.
Facilitar que alguien siga saliendo a pasear.
Escuchar.
Compartir.
O simplemente estar.
Porque la soledad no tiene edad.
Y combatirla tampoco.
Este octubre queremos celebrar algo más que el hecho de vivir más
Queremos celebrar la posibilidad de seguir formando parte, seguir participando y seguir acompañándonos durante toda la vida.
Desde Nadiesolo trabajamos para que las personas mayores puedan vivir con más compañía y conexión, tanto a través del acompañamiento en sus domicilios y residencias como promoviendo su propia participación activa en el voluntariado.
¿Y tú? ¿Qué podrías hacer con dos horas a la semana?
Puedes dedicarlas a acompañar a una persona mayor y ayudar a combatir la soledad no deseada.
Preguntas frecuentes sobre soledad no deseada, envejecimiento activo y voluntariado
La soledad no deseada es la experiencia de sentirse solo o de no contar con las relaciones y vínculos que una persona necesita o desea. No depende necesariamente de vivir solo.
Escucharla, mantener el contacto, compartir actividades y favorecer su participación social son algunas formas de acompañarla. El voluntariado de acompañamiento ofrece además una relación continuada de compañía y apoyo.
Es un enfoque que busca favorecer que las personas puedan mantener su autonomía, bienestar, participación y relaciones sociales a medida que envejecen.
Sí. Nadiesolo cuenta con programas de acompañamiento a personas mayores en domicilios y residencias. Las personas voluntarias dedican al menos dos horas semanales al acompañamiento, en el horario que mejor se adapte a ellas.
Sí. La Tercera No Es La Vencida promueve precisamente la participación de las personas mayores en el voluntariado como una forma de envejecimiento activo


